La ciencia confirma que las mejores vacaciones no duran ni 15 días ni un mes, las más beneficiosas son cortas y frecuentes
Frente a la idea de disfrutar de unas vacaciones largas para desconectar, la realidad es que puede ser mucho más efectivo para el bienestar hacer pausas laborales más breves.
Es probable que más de uno tenga ya perfectamente perfiladas sus vacaciones o que esté en pleno proceso de decisión de destino y fechas. Si eres de este último grupo, el de los indecisos o el de aquellas personas que tienen cierta flexibilidad para elegir, quizá te interesen las conclusiones de un estudio publicado en Journal of Hapinness Studies que ofrece una fotografía de cómo es el descanso perfecto.
Y no, a diferencia de lo que muchos piensan no es necesario juntar un mínimo de 15 días o incluso un mes para tener esa sensación de desconexión que todos anhelamos. La realidad es que es mucho mejor repartir los periodos vacacionales en pequeñas píldoras a lo largo de todo el año.
No sólo importa la duración de las vacaciones
“Las vacaciones cortas y frecuentes tienen un impacto más positivo que las largas e infrecuentes. Un estudio evaluó a los participantes varias veces durante las vacaciones. El bienestar empezó a mejorar en los primeros 4 días y siguió aumentando hasta alcanzar su punto máximo alrededor del día 8. Después se estabilizó”, asegura Marcos Vázquez.
“La conclusión es que no necesitas un mes entero para notar beneficios importantes porque las vacaciones más largas no mejoran más el bienestar y tampoco logran que los beneficios duren más”, añade el divulgador y creador de Fitness Revolucionario.
“De hecho -remarca- tomar 7-10 días de descanso cada menos tiempo parece elevar más el bienestar. Pero importa también mucho el tipo de vacaciones que haces y cuánto las disfrutas. Los mayores beneficios se asocian con relajación, disfrute de las actividades, saborear conscientemente los momentos positivos o sentir control sobre el propio tiempo”.
Además, la investigación destaca el hecho de que “dormir más” fue una de las claves. “Antes de las vacaciones la media era de 6,7 horas de sueño por noche mientras que durante las vacaciones esa cifra se elevó hasta las 7,4 horas. Y cuanto mejor dormían los participantes, mayor bienestar durante las vacaciones y también después de incorporarse al trabajo”, comparte Vázquez.
“Las vacaciones no funcionan como una batería que se carga una vez al año, funcionan más como el sueño, te recuperan temporalmente. Por eso, los autores de la investigación concluyen que es mejor hacer varias pausas cortas (7-10 días) a lo largo del año que una única gran escapada cada mucho tiempo. Pero no importa sólo cuánto duran, sino también importa mucho cómo descansas durante ellas”.
















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