Un científico español asegura que el estilo de vida y la tipo de alimentación influyen directamente en la esperanza de vida
Antonio Ayala es catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla e investigador y experto en medicina antienvejecimiento con más de 40 años de experiencia. Tal es su valía en este campo que ha conseguido meterse en el listado de los científicos más importantes del mundo, según el ranking de la Universidad de Stanford.
Pues bien, hace muy poco el profesor hablaba en una entrevista sobre la última investigación que está llevando a cabo. Un estudio estudio pionero en Andalucía realizado con personas centenarias en el Hospital de San Juan de Dios del Aljarafe, junto con la geriatra Cristina Garzón para investigar cómo es el perfil y estilo de vida de estas.
Estas son las características comunes de las personas centenarias
Si hay algo que en lo que coinciden los expertos en longevidad como Dan Buettner, Valter Longo… es que entre las características comunes de los centenarios en lo que a estilo de vida se refiere es en en una buena alimentación sana, en ser activos físicamente, así como la socialización y el cultivo de las relaciones sociales, a lo que también hay que sumar la fe (creencias religiosas) y relaciones familiares así como el buen humor, según desvela en la misma entrevista. También está en juego la genética, claro, pero en menor medida según coinciden los estudios.
Por otra parte, Ayala añade que según sus estudios, “los cántabros tienen una expectativa de vida libre de discapacidad de ocho o nueve años más” y, también asegura que “en el norte puede haber setenta y tantos centenarios por cada 100.000 habitantes, mientras que en Andalucía tenemos treinta y tantos. Y en Murcia tienen diecisiete”.

El concepto de esperanza de vida, según Ayala
Tanto Ayala como su equipo, a la hora de realizar estas investigaciones, tienen estipulados una serie de diferentes conceptos para trabajar. Por un lado, es la vida media, que también llaman esperanza de vida; por otro, tienen la vida máxima potencial, es decir, el récord de longevidad del individuo, y Ayala apuesta por que “la vida media suba y se vaya aproximando a la vida máxima potencial… pero con salud”. Y a estos dos conceptos hay que añadirle el de vida media libre de discapacidad que es “el número de años que uno vive sin tener problemas de salud”. Por ejemplo, “los andaluces empiezan a tener problemas de salud a los 60, mientras que los cántabros (como adelantábamos) a los 68 o 69”.

Entre los factores que se estudian en su investigación la sangre de los centenarios es muy valiosa para su análisis. Concretamente, en su último estudio, tal y como ha compartido Ayala, se está investigando la citoquina, un tipo de molécula que se produce en el sistema inmune y que está relacionada con la longevidad.
El profesor, además, también habla de cómo afecta el estrés al envejecimiento y, según explica, este es capaz de “destruir los huesos, las neuronas y el colágeno de la piel”. Para finalizar, un dato importante que también comparte Ayala es que este estudio tiene un objetivo claro y este “no es el de vivir más años, sino el de vivir mejor más años“.













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