Aquí tienes un nuevo término para sumar a tu vocabulario en temas de sexualidad: el gooning. Pero, ¿en qué consiste esta tendencia del sexo solo para hombres pacientes?
Podríamos decir que todo parte del argumento de que: “Siempre se quiere lo que no se tiene”. Un trozo de sabiduría que probablemente la mayoría de nosotros es capaz de confirmar como cierto. Las chicas con curvas quieren ser delgadas y viceversa, los hombres con el pecho peludo quieren tener el tronco liso como sus compañeros lampiños que ven en el locker del equipo de futbol y viceversa. Y a veces me gustaría tener pene. Ni siquiera para mantener relaciones sexuales, me daría miedo no poder hacerlo por mi problema de cadera. Pero probablemente lo miraría de cerca y experimentaría con él, me parece increíblemente excitante en este momento. Sí, tengo periodos de envidia del pene, si es posible llamarla así. De hecho, actualmente estoy trabajando mucho en el tema en teoría, y es exactamente por eso que estamos hablando hoy sobre el tema del gooning relacionado con los penes.
¿Qué es y qué ocurre durante el gooning?

En el Urban Dictionary, encontré la maravillosa descripción de que el gooning se refiere a un estado en el que el hombre y su pene se convierten en uno. Dato curioso: “goon” significa idiota en alemán. En el gooning, el cuerpo del hombre se vuelve un simple apéndice de su erección. Es decir… se convierte en un pene. ¡Wow! Yo también quiero eso. Pero, ¿cómo funciona la diversión?
¿Cómo se llega al estado de gooning?
Para entenderlo, primero tenemos que aclarar otro término: El proceso que precede al gooning. Durante la etapa de edging en las relaciones sexuales, la excitación aumenta repetidamente mediante una estimulación selectiva hasta que tu pareja o tú están al borde del clímax sexual.
Entonces es el momento de parar, de detenerse cuando el sexo está en su mejor momento. Se hace una pausa hasta que la excitación haya disminuido, para volver a empezar. De esta manera, el orgasmo se retrasa repetidamente. Una técnica sexual diseñada para hacer que la
“pequeña muerte” sea aún más intensa. Lo que nos lleva de nuevo al gooning.
Gooning: ¿es mejor solo o en pareja?
Disfrutar de la experiencia del sexo en solitario o en pareja es una cuestión de gustos. Sin embargo, los hombres a quienes les he preguntado sobre este tema juran inducir ellos mismos el éxtasis del gooning durante la masturbación. Esto requiere paciencia y mucha práctica, después de todo, hay que aprender a contenerse a tiempo durante el periodo de edging. Si pasas demasiado pronto el llamado punto de no retorno, es decir, el momento en que el orgasmo es imposible de retrasarse más, la experiencia del gooning se acabó.
Y así es como funciona el gooning

Lo adivinaste: el gooning no es para los encuentros sexuales rápidos y cortos. En su lugar, se recomienda tranquilidad y un ambiente relajado. Mi consejo: primero pruébalo por tu cuenta. Déjate llevar (¡al principio!), ya sea en la cama o en el baño. Haz lo que más te excite: mira porno, mastúrbate con un tutorial de tu camgirl favorita –olvídate de los mitos más comunes sobre esta actividad de autoplacer–, utiliza juguetes eróticos como plugs, masturbadores y pinzas para los pezones, así como lubricante y tu mente más sucia.
Supongamos que consigues la dinámica de estimulación e interrupción varias veces sin eyacular. En algún momento, probablemente llegarás a ese punto en el que parece que ya no hay vuelta atrás, solo quieras venirte y dejar que la lujuria se apodere de tu mente. Ahora intenta retrasar tu orgasmo una vez más. Por supuesto, no debería dolerte.
Lo ideal es que, tras unas cuantas rondas de “dulce tortura”, te sumerjas en un auténtico estado de trance, en el que te conviertas en uno con tu pene –recuerda– y seas el complemento de tu “espada del amor”, y no al revés. Ríndete a ella. Sé todo pene.
¿Y si no funciona?
Debes asumir que te llevará unos cuantos intentos disfrutar del placer del gooning. Ten paciencia y no seas demasiado duro contigo mismo.
¿Hay riesgos de practicar el gooning?

Como dice el refrán… La dosis hace el veneno. Durante mis investigaciones sobre el tema, no dejé de leer que el gooning puede degenerar en una adicción y llegar hasta tal punto que los hombres afectados se aíslan durante días y se masturban como locos en sus “cuevas de gooning”. El objetivo: caer en un trance sexual.
Pero para serte sincera, no creo que el hombre promedio que se masturba tenga: a) la paciencia o b) el control corporal y la autodisciplina necesarios para llegar a este punto. Pero quizá me equivoque.
Si eres propenso a la adicción y has notado que incluso el consumo moderado de porno te causa problemas, deberías reconsiderar el edging y el gooning. No te quedes estancado en tu cueva. Si no quieres correr riesgos, mejor pruébalo con una pareja.
Artículo publicado originalmente en GQ Alemania.
Agregar Comentario